En mi consulta, lo más importante es escuchar a la persona, permitiendo que exteriorice todo aquello que le preocupa y facilitándole las herramientas necesarias en cada caso.
Suelo proceder de manera integrativa, evaluando el origen de las distorsiones energéticas a través de diferentes tests y procediendo a equilibrarlas mediante magnetos, técnicas estructurales, cambios en alimentación y suplementación, si hiciera falta.
Si estas distorsiones se presentan por estados mentales tóxicos mantenidos en el tiempo o algún trauma, procedo a estimular zonas neurológicas a través de ondas binaurales.
En caso de ser necesario, hago uso de la auriculoterapia, el quiromasaje, el percutor estructural o las constelaciones imaginarias.